Seguro para moto de agua
26 septiembre, 2012
Seguro Universal de Decesos Estandar de Mapfre Seguros
26 septiembre, 2012
Mostrar todo

Cobro de deudas

 

 

 

 

 

El cobro de las deudas, el alquiler de zonas comunes o el ahorro energético permiten ajustar el presupuesto.

Tener una vivienda en propiedad forma una serie de gastos como el IBI, el impuesto de recogida de basuras o las facturas de gas, agua o electricidad.

A esto se suma el pago mensual de las cuotas de la comunidad, que pueden ser más o menos elevadas en función de los servicios comunes contratados en el edificio.

La calefacción central o el agua caliente pagado por todos los vecinos suben la cuota, pero rebajan lo que tiene que desembolsar el particular.

Otros servicios, como el de portería, jardinería o elementos como la piscina y ascensor, son los responsables del encarecimiento de las mensualidades.

Sin tener que prescindir de ellos, con un uso racional de los recursos, se puede conseguir un saneamiento de las cuentas en la comunidad de propietarios.

Uno de los problemas al que se enfrentan las comunidades de vecinos son los propietarios morosos que han dejado el edificio sin comunicar su nuevo domicilio, en muchos casos de manera deliberada para dificultar el cobro, o que han fallecido sin pagar el dinero que debían.

En ocasiones, las deudas son muy importantes, sobre todo cuando proceden de obras de coste elevado, como la instalación del ascensor, la mejora de la cubierta, la rehabilitación de la fachada o si el impago se ha prolongado durante mucho tiempo.

Cobrar esa deuda supondría un alivio para los bolsillos de los vecinos y ayudaría a mejorar las cuentas de la comunidad.

Pero esto no siempre es sencillo y, menos aún, cuando la persona que debe dinero en su antiguo domicilio no ha dejado constancia de su nueva residencia.

Si un vecino fallecido debía dinero, los herederos deben hacerse cargo de la deuda
Para reclamar lo que debe, tras haberlo intentado por otros medios, hay que convocar una junta de propietarios y enviar al moroso la citación al piso en el que residía, es decir, el de la comunidad que le pide el dinero.

Si no acude, que es lo más probable, se celebra la reunión con los presentes y se adopta el acuerdo para comenzar la demanda.

Si prospera, las autoridades se encargarán de buscar al deudor para que afronte los pagos. Si se niega, se puede iniciar un proceso judicial para el embargo de sus bienes, con el fin de que haga frente a la deuda.

Aunque el proceso es complicado, es probable que al final el dinero vuelva a la comunidad.

Algo similar ocurre con los fallecidos que dejan una deuda a los vecinos sin que nadie se haga cargo del piso.

En ese caso, conviene ir al Registro de la Propiedad para saber a quién pertenece la vivienda.

Si continúa a nombre de la persona fallecida, habrá que pedir a los herederos que se hagan cargo de la deuda.

Hoy en día, algunos vecinos que residen en el inmueble pueden tener cuotas impagadas. Pero se debe, casi siempre, a la crisis económica.
Sus casos son distintos a los anteriores y casi siempre se comprometen a realizar el pago en cuanto puedan.

A minúsculo, las comunidades de propietarios aceptan estas demoras puntuales, ya que por lo general los deudores terminan por pagar antes o después.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

once − cinco =